Seguiré creyendo que un día volverás

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Foto: Xiskya Valladares, rp.

Tu vida era felicidad. Tenías todo lo que una persona puede desear. Tenías el amor incondicional de una familia, tenías el cariño de unos amigos, tenías el dinero suficiente para vivir sin angustias, tenías vida y salud y amor… Tenías todo para ser feliz. Y casi repentinamente te viste en la soledad. Casi sin saber exactamente qué pasó, todo terminó. El dolor era tan grande que te anestesió, necesitabas toda la poca energía que te quedaba para recuperarte, y no te recuperabas. Pasaba el tiempo y seguía sangrándote el alma. Eras incapaz de asimilar tanto dolor. Había sido demasiado fuerte y demasiado rápido. Ni siquiera podías esperar. No sabías nada, ni qué había pasado, ni qué te dolía más, ni qué buscabas ahora, ni qué hacer para salir de ahí.

Seguiré creyendo que un día volverás. Seguiré de lejos acompañando tu dolor. Seguiré orando cada día por ti. Seguiré ofreciendo mis sufrimientos y mis gozos. Seguiré pensando que te recuperarás. Seguiré ahí junto a ti. Aunque no lo sepas. Aunque no lo quieras. Aunque no lo sientas. Me duele tu dolor.

Y mientras pasa el tiempo, voy siendo testigo de un proceso lento de Dios, en medio de más hachazos que te siguen destrozando. No es poco ni es fácil lo que te ha tocado vivir. Pido a Dios que no se te nuble el norte. Que no olvides los momentos felices. Volverán. Todo esto pasará. Yo seguiré creyendo que un día volverás. Volverás a ser tú, a sonreír con el corazón, a sentir la ternura profunda que es tuya, a recuperar las bromas, a experimentar quién te quiere de verdad… Vencerás al rencor, volverás a hacer que gane el amor, harás que triunfe el perdón, sanarás tu corazón. Yo sé que volverás. Volverás a ser tú de verdad.

Le pido a Dios que alguien cure tus heridas, que te rodee el poder de la ternura, que Él supla todo lo que otros te han arrebatado, que no te cierres más en tu dolor. Le pido a Dios que te cuide, que te proteja y que te llene de su Amor. Me encantaría poder hacer algo más. Pero es todo lo que puedo. Si en mis manos estuviera, te cambiaría de puesto para que no tuvieras que pasar por todo esto. Pero la vida es así. La cruz aparece en nuestras aguas reflejada y real, A veces te toca a ti, otras a mí, otras veces a otros. Todos tenemos un pasado, y a veces un presente o un futuro, quién sabe, lleno de dolor. Y mientras lo vivimos, sentimos que solo existe el nuestro, somos incapaces de ver más allá.

Finalmente, sólo quiero decirte: Te entiendo, te acompaño, rezo por ti, creo en ti, sé que tú puedes salir de esto, sé que tu amor será más fuerte que el dolor. Volverás a ser tú. Por favor, no permitas que el llanto te nuble la vista. Hay Alguien que nunca te ha fallado ni te fallará. Y no sólo Él, pero ya lo verás.

Y cuando mi corazón diga que no, yo seguiré creyendo que un día volverás. Confío en Dios. Confía tú también, por favor.

6 Comments

  1. hola hermana me llega muy de cerca su poema ,seguire creyendo que algun dia volvera ya estoy pasando un desierto espiritual , donde veo que los mas allegados a mi (mi familia) se interpone o no comprenden o tal vez hasta no me respetan en mi elección de travajar espiritualmente y poner como prioridad a Dios cuando El es el centro de mi vida , cuento con sus oraciones paz y bien ¡¡

  2. También yo salí del tunel del dolor. Me parecía imposible. Empezaba a salir y !otra vez para abajo! Así muchos años. Perdí el sentido de casi todo. Jesús fue haciéndome reencontrar el sentido, el cariño, el amor. Fui comprendiendo desde dentro que tenía en mi mano el camino de la felicidad, de las bienaventuranzas, y sólo me faltaba una decisión: decir sí a ese camino desde el amor concreto de cada día: amar y ser amada.

  3. Bello! Es así, esperando en el corazón de Dios…

  4. Excelente reflexion….te lo dice alguien “que volvió” y sabe lo que duele… pero el saberse escogido para la mision, el querer agradar a Dios y reconocer que el da las batallas más dificiles a sus mejores soldados, produce una alegría en medio del dolor que supera….

    • Gracias por tu testimonio, Mary! Es muy bueno que quien está ciego de dolor, escuche o lea que se puede salir de él y volver a la vida normal. Gracias!

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