Donde alguien tiene que estar
Una mujer llega a Mallorca después de huir de años de violencia extrema. Al otro lado encuentra a las Hijas de la Caridad, mujeres que no buscan protagonismo, pero permanecen donde la vida está más rota: con inmigrantes, personas sin hogar, ancianos solos, mujeres maltratadas y víctimas de trata. Este artículo es un reconocimiento a esa presencia discreta que sostiene la dignidad cuando casi nadie quiere mirar.
