Uno, otro, uno, otro, uno… toques y toques apresurados, atinando al aire, para poder entrar. ¡Demasiado tarde! Con el pitido el bastón queda enganchado. Alguien corre para intentar forzar la puerta; desde la oscuridad su voz serena y calma - como de quien está habituado...

Pues eso, porque sí, porque quiero, porque me da la gana, porque lo digo yo, porque sí. Y no hay más razones para amarte. No hay más razones para ayudarte. No hay más razones para hacerte feliz. No hay más razones para ir, para estar, para...

Me he encontrado de forma totalmente casual con un antiguo libro de Miguel Ortega Riquelme, “A ti te digo”, que trata de pequeñas reflexiones con lenguaje sencillo y con mensaje que sigue siendo muy actual. Una de ellas se titula “Diles” y tiene que ir dirigida...