¿Vocaciones cansadas?

 

Leo en EL MUNDO un artículo llamado “Los curas están estresados” en el que cuenta: En el congreso celebrado días atrás en la Universidad Pontificia salesiana de Roma bajo el título: “Sacerdotes en el diván. Bienestar y malestar en el trabajo pastoral”, todos los especialistas presentes coincidieron en asegurar que “el clero católico tiene problemas psicológicos”, desde simple malestar a depresión profunda, desde el “estrés en la actividad pastoral” hasta el rigorismo en la concepción del ministerio sacerdotal y las neurosis.

Según informa el autor del artículo, “El estrés y los demás problemas psicológicos de uno de cada tres curas es tal, que, muchas veces,terminan sufriendo el síndrome del burnout” (quemados). Las causas que apuntan son: exceso de trabajo laboral, tensiones en las relaciones entre sí por el abismo generacional, “excesiva presión psicológica a la que los fieles someten a sus curas” (la demanda de atención de los seguidores y la sangría constante de los contrarios).

Añaden que los sacerdotes han perdido relevancia social y moral a causa de los últimos escándalos de los pederastas. A esto se le une, según el artículo, la soledad. “La soledad personal, cada vez más difícil de encajar y soportar, se une la soledad pastoral o ministerial”.

Según explica, “los expertos proponen a los curas tres recetas: oración, fraternidad sacerdotal (es decir pedir ayuda y buscar refugio y consuelo entre los compañeros), y, por supuesto, ponerse en manos de especialistas”.

Finalmente, explica que los síntomas son: nerviosismo, tensiones, saltos de humor o, simplemente, no disponer de tiempo libre alguno, para leer, relajarse, escuchar música o ir al cine.

En el artículo no se habla de cuántos ni de dónde sacaron la muestra para hacer este estudio. No niego que pueda haber sacerdotes en estas condiciones, pero no veo en la vida real que uno de cada tres viva así de ‘quemado’. Sospecho que no se publican todos los resultados del estudio sino una parte del mismo. Pero para no limitarme a mi experiencia, he preguntado en Twitter qué piensan de lo que aquí se dice. Me han respondido unos cuantos, y todos -excepto uno- lo consideran exagerado, aunque reconocen que sí hay menos sacerdotes de los que haría falta.

Sea exagerado o no el estudio, lo cierto es que la vida sacerdotal y religiosa o se vive con vocación o no se aguanta. Y está claro que nadie obliga a una persona a permanecer en esta elección. Pero eso mismo pasa en cualquier vocación. Un matrimonio cansado, un sacerdote cansado, una enfermera cansada, una profesora casada, un presidente cansado, es todo un peligro para sí mismo y para su entorno social.

Diversos estudios nos indican que los más proclives a padecer el síndrome de burnout son personas que trabajan entregadas a otras personas, como personal sanitario, de educación, asistentes sociales, etc. Y lo cierto es que cuanto mayor grado de control tienen las organizaciones o instituciones, más aumenta la desmotivación que les puede llevar a casos de burnout. Por lo que opino que tenemos que reflexionar sobre la gestión de nuestro trabajo y nuestras formas de relacionarnos.

Todos necesitamos cuidarnos, sobre todo si queremos seguir ayudando a otras personas. Y necesitamos revisar cuánto estresamos a los demás con nuestras formas de gestionar personas. Normalmente una víctima del síndrome de burnout se vuelve líder tóxico en cuanto ponen bajo su cargo a otros.

 

12 Comments

  1. Jesucristo sacerdote eterno, tenía Betania para descansar y Nazaret para recibir el cariño y los mimos de su Madre.

  2. miguel ghisolfi

    hermana yo hase timpo por lo menos 20años que no des canso en los trabajos que yo tengo y me parese ques algo exagerado de la vida que llevo con un peso muy caro es como estar averiguando lo que pasa en el mundo y mis sueños es como si estuviera comundicandome con un espiritu
    es como soy muy catolico tuve un pariente sacerdote y yo tan bien estudiaba en un seminario de repente de vida depresiva mi primer encuentro de fe se me aparece la viergen auxiliadora por tener penitencia los 365 dias del año le pido al mundo qe lo qe esta pasando en malasia se capturar, con la fe.

  3. Hola, a todos los seguidores des este blog. Personalmente como sacerdote, despues de leer el articulo me encuentro totalmente en desacuerdo con la estadistica, por considerarla desorbitada, pero si creo que hay que revisar la actividad del sacerdote. No puede seguir siendo el “chico para todo”
    Hay desde mi punto de vista que retomar el tiempo libre que señalas , hermana en el articulo. He descubierto tambien que el ocio y la diversion ha sido en mi vida un tiempo muy valioso, y ha sido como dice la Biblia un tiempo empleado tambien para uno. No se puede estar buscando tiempo solo para los demas. Hay que tener tiempo tambien para uno mismo.
    Elsacerdote se estresa cuando cree que el es el que tiene que hacer todo, cuando se cree mesias de los demas , solo hay un Mesías, ese mesías se “quemó” por todos y se ofrecio en Holocausto. Por ello ahora está presente en cada uno de aquellos que nos llamamos inmerecidamente y cada dia que pasa estoy mas convencido, sus UNUTILES seguidores. Inútiles pero Necesarios.
    Ahora creo que habría que leerse bien el Capitulo referido a los sacerdotes y los licos en La Constitucion Lumen Gentium. Ver tambien el giro que supuso dicha Contitucion para entender la labor y la tarea de la Iglesia, que tiene que ser Luz de las gentes, no abrasarse y por tanto dejar de emitir luz. UN abrazo.

    • Muchas gracias x el comentario. Tanto sacerdotes como religiosas debemos reflexionar sobre el activismo. Realmente no podemos dar nada si no nos llenamos. Y x eso necesitamos no sólo tiempos de oración, sino tiempos de diversión, de paseo, de convivencia, de risas, etc. También ello contribuirá a que nos vean más humanos. Gracias por su aportación.

  4. _mariavillar_

    Siempre pensé q los funcionarios de sanidad y educación merecían un plus aparte. Ahora ya entiendo pq, el “síndrome del burnout”

  5. Yo he sufrido eso pero ni por asomo lo atribuyo a mi ser religioso o mi congregación, al revés estoy convencido que fue el retomar mi ser religioso con más intensidad y conciencia es lo que al final me ayudo a salir de esa situación. Naturalmente con ayuda psicológica.
    Gracias por este sitio que te ha quedado tan bonito.

    • ¡Ah! Que el quemarme no fue de la vocación, y no creo que sea en absoluto abundante. El quemarme fue del trabajo y en eso si conozco alguno más. Tenemos que aprender a distinguir los campos.

      • Gracias por comentar! Nos enriquecemos mutuamente. Lo que digo en el penúltimo párrafo me baso en estudios que puede encontrar fácilmente por internet.

        En mi opinión, lo digo claramente: “tenemos que reflexionar sobre la gestión de nuestro trabajo y nuestras formas de relacionarnos.” Las personas más proclives a “quemarse” son las que se dedican a los demás. Da igual la vocación que tengan. Es la gestión personal de nuestro tiempo y trabajo la que creo debemos revisar continuamente. Yo muchas veces me olvido.

        Gracias y saludos!

        • Gracias por tu Blog, hermana. Me he sentido gratamente impresionado por la profundidad de los articulos que produces, y sobre todo por el servicio que prestas a tantas y tantas personas que te conocen. Yo te comparo con la Hna esa que canta, y con otras hermanas a las que trato desde hace años. Nuestro sacerdocio no se entiende más que en la entrega, pero hay que discernir ´qué entrega, qué tipo de entrega.? Todo no vale. Un abrazo.

  6. desde Concepción – Bolivia, hermanita Xiskya estoy muy de acuerdo con usted, expandir la palabra de Dios es un objetivo que todos debemos contagiar a trávez de la Red, porque Dios está en todo y nosotros somos culpables y cómplices, el no hacer conocer la palabra del señor en la red. yo me comprometo muy personalmente unirme a su Red y proyecto que tenga pensado, cuente conmigo hermana, que todo lo que usted me diga, acá en mi pueblo y en Bolivia seré la Voz de los jóvenes. muchas felicidades y Dios me la proteja siempre en mis oraciones, también estará usted para que nadie la pueda parar y rompamos la roca Maldita del Demonio. porque juntos podemos y crecemos. Dios nos ayudará.

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