Jobs y la ‘brecha digital’

Steve Job presenta el iPhone

“Ser el hombre más rico del cementerio no es algo que me preocupe… Irme a la cama cada noche pensando que he hecho algo maravilloso, eso es lo que más me importa” (Steve Job)

Steve Jobs, el genio, el visionario, el iluisionista, de la industria informática del siglo XXI murió ayer. En Twitter alguien escribió una frase retwiteada todo el día: “Tres manzanas que Cambiaron el Mundo: 1. La de Adán y Eva 2. La de Newton 3. La De Steve Jobs.” Y es verdad. Steve Jobs ha hecho historia, cambió el mundo. podemos decir que nos acercó el futuro a la palma de la mano.

Aún recuerdo cuando llamar por teléfono viendo en pantalla a la persona con la que hablabas sólo era posible en las películas de ciencia ficción. No digamos nada lo de tocar la pantalla y que obedezca a tus dedos o a tu voz. Cambió incluso la forma de escuchar música. Job hizo desaparecer los famosos walkman, con los que ya éramos felices. Cambió la forma de leer el periódico (y de rezar el salterio) gracias al iPad. Hizo que un ordenador portátil cupiera en un sobre (Mac Air), etc.

Y tods esos cambios, queramos o no, afectan a nuestro modo de concebir el mundo, a nuestras formas de relacionarnos y de trabajar. Pero también hacen más grande la conocida desigualdad entre ricos y pobres, entre norte y sur, con lo que ha venido a llamarse ‘brecha digital’.

No dejo de agradecer a Jobs todo los avances que nos ha dejado. Ese modo suyo tan partucular de hacer historia. Pero no dejo de pensar en tantos pueblos y rostros concretos donde nada de eso ha podido llegar. Y me pregunto cómo podría este mundo (muchas veces injusto y tan desigual) curar de algún modo semejante ‘brecha digital’.

Sé que me tacharán de utópica, de filosófica, quizás. Pero si todos pudiésemos ‘despertar’ con más frecuencia de esa amnesia selectiva que padece nuestra conciencia, seguramente este mundo no sería tan diferente en los progresos y avances tecnológicos. Ayer hablaba con una persona de Nicaragua y yo le comentaba: “¿Has visto? ¡Ha muerto Steve Jobs!”. Se quedó pensando, y al cabo de unos segundos me contestó: “¿Y ese quién es?” No penséis que sea una persona inculta, para nada. Pero a pesar de ser un buen profesional, en su entorno no se habla de Apple, y sólo se conoce el iPad entre los altos cargos ejecutivos.

En Europa no es así. En el Norte ayer todo el mundo se despertó con un dolor por la muerte de Steve Jobs. Yo también. Pero hoy que reacciono, me he despertado con otro dolor: el de esa brecha digital cada vez más grande.

Aprovecho el gran acontecimiento de ayer (y que hoy es viernes) para retomar este blog. Bienvenidos a quienes me leáis. Y gracias por visitarme.

 

4 Comments

  1. Eduardo

    Muy atinado tu post, Xiskya. En efecto, estamos presenciando como la distancia entre ricos y pobres crece cada día: ocurre dentro de los países desarrollados, y mucho más entre el primer y el tercer mundo.

    Estoy muy de acuerdo contigo en la importancia de la brecha tecnológica: siempre los más ricos han tenido más comodidades, más seguridad, más lujos y mejores oportunidades. Sin embargo, la brecha tecnológica va mucho más allá, porque los nuevos medios están cambiando nuestra forma de comunicarnos, de interactuar con los individuos y las organizaciones, y de influir en los demás. A menudo oímos hablar de la importancia de las redes sociales en la política, de que en TW o FB los políticos pueden comunicarse directamente con el “pueblo”, de que la prensa en papel tiene un porvenir complicado… ¿Qué papel podrán jugar en la sociedad, en un futuro cercano, aquellos que no puedan permitirse una tarifa plana y un plan de datos?

    Gracias por abrir esta oportunidad a la reflexión, Xiskya. Como siempre, pones el dedo en la llaga.

    Eduardo (@Lvadler)

  2. Justo hoy, El Mundo saca un artículo que viene a confirmar lo que digo en mi post: Las dos caras del profeta (de Jobs): bit.ly/pM7fwZ

  3. Me ha encantado tu comentario, Paco. Refleja tu alma sencilla y sensible ante la injusticia social, pero sobre todo una confianza envidiable en el Padre bueno que cuida de sus hijos. Gracias x tus palabras.

  4. Querida amiga me encantó tu reflexión, es la primera vez que te leo de forma extensa y me confirma la idea que me había echo de tí, me quedo con tu frase “Pero hoy que reacciono, me he despertado con otro dolor: el de esa brecha digital cada vez más grande.” La gran brecha de la desigualdad entre los seres humanos dependiendo del lugar donde el destino nos hizo nacer, esa para mí es la gran asignatura pendiente de los últimos siglos, recemos para que generaciones venideras no tengan que soportarlo.

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